La Ley de Segunda Oportunidad

Una explicación más detallada del funcionamiento del proceso

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OBJETIVO DE LA LEY

La propia Ley indica su intención en el preámbulo:

“Su objetivo no es otro que permitir que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer".

El propósito en la práctica es doble.

  • Por un lado, permitir a los deudores recomponer su pasivo, negociando con los acreedores un plan de pagos más desahogado, para que tengan la oportunidad de recuperarse. Con este acuerdo se intenta proteger los derechos de los acreedores. Para ellos, es mejor la opción de cobrar, aunque sea tarde y con alguna merma, que no tener ninguna posibilidad si su cliente quiebra.
  • En caso de no alcanzar acuerdo, solicitar al juez el beneficio de exoneración de las deudas.
    Por tanto, la ley de segunda oportunidad le concede a una persona insolvente de buena fe la reestructuración de sus pagos. Y en último caso, le perdonará las deudas que le resulte imposible atender con su patrimonio.
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DESTINATARIOS

Se pueden acoger particulares, autónomos o empresarios individuales, avalistas, emprendedores... En general, toda persona física mientras cumpla los requisitos.

Se considera persona física empresario:

  • Autónomos
  • Los que tengan dicha denominación (empresario) a los efectos de la Ley Mercantil
  • Ejerza una actividad empresarial o que tenga esa consideración de acuerdo con la legislación de la Seguridad Social
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REQUISITOS

  • La Obligación total de la deuda no puede superar los 5.000.000€.
  • Nuestras deudas deben ser con 2 o más acreedores.
  • Debe encontrarse en situación de insolvencia, es decir, que con sus ingresos no pueda asumir todos los pagos.
  • Demostrar buena fe durante todo el proceso. La buena fe se traduce en:
    • Intentar acuerdo extrajudicial con todos los acreedores. Constituye la primera fase del proceso.
    • No haber sido condenado por delitos contra el patrimonio, falsedad documental, contra el orden socioeconómico, la Hacienda Pública, la Seguridad Social o los derechos de los trabajadores, en los 10 años anteriores.
    • No haber alcanzado otro acuerdo extrajudicial de pagos o haber sido declarado en concurso de acreedores en los cinco años anteriores a la declaración de concurso.
Requisitos para solicitar la exoneración total
  • Haber cumplido con su deber de colaboración con el Juez y la Administración Concursal (Buena fe). Esto incluye no haber mentido sobre las causas que motivaron su insolvencia, y, en caso de concurso de acreedores, no haber sido declarado culpable del concurso.
  • No haber rechazado una oferta "adecuada a su capacidad" en los 4 años previos a la declaración de concurso
  • No haber obtenido el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) en los 10 años precedentes
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FUNCIONAMIENTO

Las personas sobreendeudadas, una vez deciden acogerse a la ley, DEJAN DE PAGAR TODAS SUS DEUDAS. De este modo, también se pretende garantizar, en teoría, un trato equitativo para todos los acreedores, evitando que unos cobren preferentemente sobre otros.

Preparamos su expediente y lo presentamos al notario, que firmará y designará un mediador concursal (que no siempre acepta el caso) para que tutele la fase del acuerdo extrajudicial.

1º Fase: Propuesta de Acuerdo Extrajudicial (Desde obtubre 2022 no hay primera fase)

En primera instancia, demostrando buena fe, se intenta llegar a un acuerdo extrajudicial con todos sus acreedores para el pago de la deuda. Es decir, renegociar la forma de devolver el dinero, teniendo en cuenta siempre la capacidad de pago del deudor, no el monto de la deuda. Por supuesto contando con que es indispensable una cantidad para vivir.

Este proceso de negociación no se podrá alargar más de dos meses.

El notario tiene que designar un mediador concursal, cuya finalidad es supervisar la negociación y convocar a los acreedores a una reunión, a la que deben acudir obligatoriamente, donde se les planteará la propuesta de pago del deudor, la cual puede incluir quitas (sin limitación) y esperas (con un máximo de diez años).

Los acreedores pueden aceptar la propuesta, o no. Normalmente, cuantas más quitas (reducciones) se propongan, más difícil es que sean aceptadas.

Otro aspecto importante, es que durante este periodo “de conciliación” cesan todos los procesos judiciales contra el deudor y se suspende el cobro de cualquier tipo de interés, cuotas de administración y otros cobros (se exceptúan pagos por alimentos). Durante este espacio, los activos productivos no podrán ser embargados mientras se posibilita que el deudor ofrezca todo tipo de intercambio de activos como parte de pago.

2º Fase: Concurso Consecutivo (Solicitud de exoneración de la deuda)

En caso de no alcanzar un acuerdo extrajudicial, se pasa a la vía judicial, lo que se denomina fase de Concurso consecutivo. Aquí se podrá solicitar el BEPI (Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho), o lo que es lo mismo, la cancelación total de las deudas.

Se iniciará ante el Juez, y su finalidad será primero la liquidación ordenada del patrimonio del deudor, para abonar a los acreedores, y posteriormente la exoneración de la deuda restante. Aunque no siempre se liquida todo el patrimonio. Los bienes que necesites para ejercer si tienes una hipoteca sobre tu vivienda habitual, la podrías conservar.

Fin del Proceso: Concesión del BEPI ("Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho")

Una vez obtenido el auto de exoneración o el BEPI, se disfrutará de una cancelación provisional durante los 5 años siguientes, en los cuales alguno de los acreedores podría impugnar el auto de exoneración de la cancelación de deudas, en caso de que:

  • Se encontrase alguna circunstancia fraudulenta (mala fe, fraude…) o
  • Se obtuvieran ingresos elevados (Lotería, herencias...).

A partir de los 5 años la exoneración pasa a ser definitiva e irreversible.

NO TODAS LAS DEUDAS SE PUEDEN CANCELAR

Los créditos de derecho público (con Hacienda y Seguridad Social) NO se pueden exonerar. Aunque sí se podrá plantear un plan de pagos, así como la paralización de sus intereses durante el procedimiento.

Tampoco se pueden cancelar créditos garantizados con garantía real.

Finalmente, tampoco se contabilizarán las nuevas deudas que se hayan contraído tras el inicio del concurso.

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